martes, 17 de agosto de 2010

Con el COA Caburé en el predio de Veterinaria - 14/8/10



Muy fría se presentó la mañana en medio de la Ciudad.
En el enorme predio de la Facultad de Veterinaria, nos fuimos reuniendo hasta conformar un nutrido grupo con los amigos del "Caburé".
Sacudiendo los pies y fregando las manos para amortiguar los Oº 9" de sensación térmica, entre holas, presentaciones y preparativos, Ignacio con premura expresa: "miren, allí, uno con copete ...."
Cuál no sería nuestra sorpresa al presenciar tan libre y cercano a un CARDENAL AMARILLO......!!!!,
....Una hembra alegre y cantora que se mostraba al solcito sin reparos, luego se movió de un arbolito a otro y aún bajó a rastrear el pasto en busca de sustento.
Mientras cantaba, sus alitas acompañaban con nerviosos movimientos y no pareció registrar tanta euforia humana.
El desparramo de observadores y fotógrafos alrededor -que dejaron abandonadas sus otras cosas sin medir consecuencias- duró entre 10 y 15 minutos, hasta que el ave decidió que era tiempo de volar un poco más lejos y se perdió entre el follaje, dejándonos su bello recuerdo y una sensación de plenitud incomparable....
Qué comienzo, no?? "estamos hechos" dijimos unos cuantos, pero la visita seguiría deparándonos sorpresas.!
Fue en febrero de 2009 cuando visitamos por 1º vez el sitio y avistamos dos ejemplares de caburé, que el futuro COA decidiera tomar su nombre, mas no se produjeron posteriores registros.
....Pero como el COA RECS trae suerte...... esta vez un caburé se volvió a dejar ver y muy activo, cercano a unas construcciones en ruinas aledañas al bosquecito, abanicando llamativamente su colita y siendo acechado por momentos por unos alterados benteveos.
Rato largo nos permitió observarlo en distintas poses sobre el cañaveral, aunque él (o ella, no sabemos) tampoco nos perdía de vista, muy atento a los movimientos....
Luego y como distinguido, observamos fueguero macho y pitiayumí (1º registro para la Facu)
Con Juan nos preguntábamos llenos de dudas por el fueguero, siendo que hace 20 días vimos otro ejemplar en el Parque Sarmiento en salida con el COA Taguató: Se quedarán algunos en invierno?? le dará la ciudad suficiente cobijo y sustento para no tener que migrar?? preguntas que obviamente quedarán por ahora sin respuesta....

Relato: Liliana Risuleo

lunes, 2 de agosto de 2010

Socios en Laguna de Rocha - julio 24 de 2010

EXCITANTES AVISTAJES EN LA LAGUNA DE ROCHA: UN FEDERAL, QUE YA TIENE QUIEN LE ESCRIBA Y UNA NUEVA ESPECIE DESCONOCIDA
La mañana estaba frìa, pero el pequeño grupo no se amilanò por ello. Los anfitriones: Hugo, Martín y Jorge habìan convocado para una salida de avistaje a la Laguna de Rocha y otros tres pajaròlogos habìan respondido a la convocatoria pese al inhòspito clima: Dante, Claudia y Tito ( no Narosky).
Llegando al lugar donde comenzarìa el recorrido dejaron los vehículos y se dispusieron a gozar de otro dìa en contacto con la naturaleza.
Caminando por un bosquecito, ante una observación de Claudia, se produjo la primera emoción de la mañana: una movediza monterita cabeza negra se convirtió en la primera nueva especie registrada para la laguna ese dìa. No sin esfuerzo de los avistadores que debieron buscarla largo rato en las copas de los àrboles con perjuicio para sus respectivas cervicales.
En ese momento Hugo comentò que su esperanza y deseo era incorporar al federal (ave emblemàtica de los pastizales, si las hay). Claudia respondiò como lo hace habitualmente: - Hay que llamarla con la mente y va a aparecer.
Al llegar a la laguna un tachurì siete colores colmò las expectativas de Claudia quien ya venìa pensando desde hace un tiempo que la existencia de ese singular pajarito era un mito y que la calificación V de frecuencia es de èpocas pasadas y nunca fue revisada. Tan enfrascada estaba observando su tachurì que se perdiò la gran alegrìa de los anfitriones, especialmente de Hugo, que desde el borde de los juncos divisò…..un federal, el ave tan esperada.
Seguramente Hugo no hubiera gritado con la misma alegrìa un gol ante Alemania. El federal volò luego sobre los juncos y se perdìo a lo lejos, permitiendo que lo observaran los demàs pajaròlogos (menos Claudia que seguìa con su siete colores), pero no que lo fotografiaran. Seguramente el deseado pàjaro volaba inconsciente de la alegrìa que habìa provocado en el grupo y de que se convertìa en un nuevo registro para la laguna (el segundo del dìa).
Volviendo a la zona del tachurì Tito observò fugazmente un ave acuàtica que no pudo identificar, ave que volverìa a aparecer luego convirtièndose en el tercer nuevo registro: un macà de pico grueso. Pero eso no serìa todo.
Casi estàba por finalizar la recorrida. El grupo caminàba por el pastizal mixturado con plantas de soja seca, muestra palpable de la falta de valoración de lo natural que algunos humanos ostentan, cuando de pronto alguien advierte a lo lejos la presencia de otra garza blanca ( se habìan observado una garza y una garcita en la orilla de la laguna). El ave parecìa hacer enèrgicos movimientos con su largo cogote. Inmediatamente todo el grupo mirò para el lugar señalado y fueron afirmando uno a uno la presencia de la garza. No sòlo eso, comenzaron a preguntarse què estarìa comiendo con tanto esfuerzo e imaginarse distintos manjares que conformarìan su banquete ese mediodìa.
Pero..,… - Un momento, tiene algo enganchado en el pico… y tironea…………
- No… otra vez…. ( Claudia y Tito, inevitablemente, recordaron el episodio del hocò de Ciudad Universitaria y pensaron cuàl de todos esos chicos que en ese momento recorrìan el lugar ostentando sus gomeras serìa el rescatista de turno).
No, esta vez no serìa necesario un rescatista. Los seis pajaròlogos sintieron al
momento la necesidad de convertirse en superhéroes (o algo asì) y respondieron a su impulso de “salvar a la garza”. Todos comenzaron a caminar ràpidamente hacia ese lugar parando cada tanto para observar con los binoculares como seguìa la cosa. La marcha se tornaba dificultosa en el pastizal y el lugar no estaba tan cerca. Los màs adelantados comenzaron a divisar mejor la escena….. entonces apareciò el cuarto primer registro del dìa para la Laguna de Rocha y el primero para la ciencia. Una nueva especie que el lugar aportaba a la lista de las aves de la argentina, quizà un poco tarde para que se la incluya en el nuevo libro de Tito ( Narosky, por supuesto) pròximo a salir, pero sì para otra actualizaciòn futura: la garza nylon blanco ( Egretta nylonus albus rochensis). Esta especie ya habìa sido vista por Claudia Mora y Miguel Menegotto en San Vicente, pero sin registro fotogràfico ni escrito, por eso no se computa como vàlida. Ilusiones que producen bolsas de nylon enganchadas en pastos altos y movidas por el viento, unido a la imaginación de los pajaròlogos que, cuando quieren ver algún ave, es seguro que la ven.
Pobablemente esta “garza” no llegue nunca al libro de Tito pero se convirtió en el sujeto de esta risueña anècdota que matizò con humor la primera salida oficial del nuevo COA Laguna de Rocha.
Al finalizar la recorrida el auto de Martín se resistìa a dejar tan hermoso lugar, como invitàndonos a quedarnos un poco màs. Sòlo la intervención de Dante pudo poner las cosas en su lugar, sumado a la generosidad de una vecina que prestò la herramienta adecuada.
Los relatores queremos aprovechar para agradecer a los anfitriones por su cordialidad y el grato momento que nos hicieron pasar y a Dante por cargar su pesado telescopio para que todos podamos disfrutar de las aves, que esa mañana habìan decidido estar muy lejanas, ¿ quizà por la presencia de algunos… depredadores?.
Claudia Mora y Tito Di Mauro
Laguna de Rocha
Julio de 2010

sábado, 19 de junio de 2010

Salida a Pilar - 6 de junio

Foto de Maryluz

nuestro paso por pilar ......
y allá fuimos con el bus desde plaza italia.... en plan de reconocimiento, yo necesitaba volver, virginia y laura no conocían , cuando llegamos "recorrimos" la plaza prinicipal y fuimos a un pequeño restaurancito en una de las esquinas donde comimos pasta con salsa de crema y tuco ... un s ...ustancioso sandwich de lomo y partimos luego hacia la parada despues de reconfirmar datos con la simpática y paciente de marina , voluntaria de la reserva y alli tranquilamente esperamos el 503 , que nos dejó a unas cuadras apenas de la reserva. en el camino nos distrajimos con una laguna cercana y pajarillos a lo lejos ..... al llegar ,nos recibieron con una calidez contagiosa , nos unimos a un grupo liderado por Graciela pues ya habian empezado el recorrido y la escuchaban absortos, casi alli nomás llegó marco , juntos recorrimos parte de la reserva, después nos escabullimos con él por otro sendero y pudimos ver a la monjita blanca blanca, a la caminera, un pico de plata, .....momentos más , rumbeamos para el lugar preferido del chiflón, estaba esperándonos , eso parecía y tardecito tarde fuimos al talar , y nos sorpendió una tropilla agitando sus largas melenas al viento, que sensación tan bella verlos correr libremente, se sumaron las garzas , los pirinchos ..algunos patos .me olvidaba de la lechucita de las vizcacheras.... al regreso pensando que ya teniamos que irnos por que eran las 6 nos dicen que no cierran sino hasta la puesta del sol...genial !!nos pusimos a charlar de lombrices en realidad Graciela y Virginia se ensimismaron en el tema y laura marco y yo nos alejamos un poco a ver si veiamos a las brujas , pero solo las escuchamos …... Graciela nos llevó gentilmente de regreso directamente a la estación y alli emprendimos la vuelta. fue lindisimo gracias al generoso tiempo que nos dedicaron y tambien a la simpatia de los guardaparques y a las aves por supuesto...y nos propusimos volver otro dia … pero esta vez con el coarecs en pleno……vamos?

miércoles, 26 de mayo de 2010

Un guión de "película"

Una tarde gris…dos reservas verdes…un extraño personaje de película….

(Leyendo hasta el final se comprenderà el sentido- comenzando por el final lo perderà).

Renzo, “el avistador de aves” escapò del guiòn al que lo tenìa confinado Alan, cual personaje de Woody Allen en “La rosa púrpura de El Cairo” y puso proa hacia la Reserva de Vicente Lòpez. Querìa aumentar sus conocimientos ornitològicos y pensò que participar de una salida del COARECS le permitirìa hacerlo. Pensò mal, seguramente. Justo ese dìa no aparecerìa ninguno de los “peso pesado” y el grupo

- pequeño, por cierto- se conformarìa con principiantes e intermedios ( como dicen en las clases de tango).

Usamos este lenguaje ya que Renzo es tanguero, condiciòn no necesaria pero comùn en avistadores de aves de mediana edad. Esto porque el tango se ha nutrido frecuentemente de la ornitología para nombrar a algunos tangueros famosos: vayan por caso “Pirincho Canaro”, “Calandria Nelly Omar”, “Carancha Tita Merello”, por supuesto “el Zorzal Carlos Gardel” y ( para que no digan que nos quedamos en el cuarenta y cinco) actualmente “el Cardenal Domínguez”. Entones, como los ornitòlogos son agradecidos le retribuyen volcando sus preferencias hacia su mùsica.

Le habìa costado bastante a Renzo liberarse de su novia, la bailarina, cuyo nombre no recordamos pero suponemos que debe ser Paloma. Llegò cuando casi todo el grupo estaba reunido en la costa del rìo y se incorporò ràpidamente a él. Se notaban sus expectativas respecto de incrementar sus conocimientos ornitològicos. No sabemos si habrà cumplido con sus objetivos, pero que lo intentò, lo intentò.

Un rato antes habìa llegado otro miembro del grupo que nos sorprendiò gratamente, ya que hacìa tiempo que no nos encontràbamos y tambièn nos produjo una gran desolación: Miguelito hizo su aparición sin su curioso aparato de tomar fotografìas, tenìa una càmara nueva, muy buena pero no tan folklórica como el extraño aparato anterior. En fin, habrà que elaborar el duelo por tamaña pèrdida.

Las perspectivas de observación no eran demasiado buenas. El dìa se presentaba gris, con escasa luminosidad y persistente llovizna, que con el correr de la tarde fue hacièndose cada vez màs esporàdica. No mejoraron nunca las condiciones de luz y por ello las fotos nos salieron horribles ( las excusas de los fotògrafos son infinitas, casi como las de los pescadores y ornitòlogos).

La Reserva estaba muy linda, exuberante, hasta con algunas flores. Mucha agua habìa en la laguna y escaseaban los clàsicos repollitos, generalmente omnipresentes.

Tras la bienvenida del guardaparque y la entrega de folletos, que seguramente Renzo valorarìa, comenzamos a transitar por el camino que va al mirador del pantano y la parte de atràs del vivero. Los zorzales colorados parecìan confabulados para mostrarse ante los observadores ostentando su dominio del territorio. Pensamos en un momento que eran los ùnicos seres vivientes -ademàs de nosotros- en ese sector de la Reserva. Pensamiento inútil- como dirìan los meditadores del grupo- ya que levantando la vista podìan verse unas cuantas palomas picazurò y otras tantas cotorras yendo, viniendo y cotorreando.

Renzo preguntaba frecuentemente que era èsto o aquello y, en algún momento, lo vimos anotando en una libretita. Parecìa muy interesado, apreciando los aportes del grupo.

En este tramo una parte del grupo observò un raro insecto que no podemos describir ya que estàbamos cincuenta metyros adelante. Tal situación nos hizo pensar que nos perdimos lo mejor de esos momentos. Lo tomamos con resignaciòn ya que seguramente Miguel manda su foto al blog del COARECS.

Al retomar el camino principal un pequeño pajarito llamò nuestra atención y provocò sesudas discusiones. Un hembra de corbatita, identificada primero como ratona, llevò a alguno de nosotros a explicarle a Renzo la diferencia entre corbatita macho y hembra ( menos mal que era un corbatita y no una ratona). La ratona aparecerìa después. En este punto podrìamos pensar que no le vino tan mal escaparse del guiòn y con el correr de la tarde aprenderìa unas cuantas cosas màs.

Seguimos adelante y nuestra presunciòn de mala tarde para el avistaje aumentò cuando en la laguna- siempre generosa en aves acuàticas y tortugas- se observaba solamente el ir y venir de benteveos y una ùnica tortuga de agua a unos doscientos metros. Varios miembros del grupo tuvieron que esforzarse mucho para explicar donde estaba y otros tantos lo hicieron para entender las explicaciones y verla.

Claudia, que venìa rezagada conversando con Enrique de cuarzos y otras yerbas, preguntò: “si tiene el cuello de un solo color es chiricote o ipacaà?”. Era chiricote nomàs. Retrocedimos para verlo pero no tuvimos suerte.

Pero como todo cambia, la onda cambiò. Entre la laguna y la salida, después del mirador, comenzaron a aparecer pajaritos y oirse otros. Alicia alertò sobre un picaflor y mandò: “bronceado”. Un boyerito se mostrò varios minutos hasta que todo el grupo pudo disfrutar de su hombro rufo que se mostraba esquivo para algunos, que hasta dudaban de su condiciòn de boyerito y querìan convertirlo en un desteñido tordo renegrido. Finalmente la lìnea rufa del hombro apareciò y todos contentos. Tambièn Renzo ya que ligò una explicación sobre las diferencias entre tordo y boyerito.

Para no hacerla larga, ya que Maryluz ya lo contò muy bien, aparecieron celestino, carpintero bataraz chico, tacuarita azul, piojito comùn, renegridos exuberantes de brillo azulado, mùsicos y hasta el naranjero- entre otros-. Nada raro, bichos del plantel estable de las diferentes reservas pero muy bienvenidos dada la malaria del momento. Como no queremos tener problemas con el INADI diremos tambièn que el gorriòn y el chingolo ( rebautizado chaingol, para darle un toque exòtico) no faltaron a la cita. Pàrrafo aparte para el estornino pinto ya que tuvimos que explicarle a Renzo las razones de su mala prensa.

Mientras escribimos el relato nos extraña tanta explicación sin la presencia de Carlos. Què le habremos dicho a Renzo?. Què habrà entendido?. Què le habrà quedado para llevar a su guiòn?.

En este punto Maryluz y Virginia proponen ir a Ribera Norte, mientras degustàbamos la rica torta casera de Laura. Algunos miembros desisten y otros, en dos autos cargados hasta el tope, aceptamos el convite.

Al llegar al mirador de ribera Norte una gran cantidad de garzas brujas juveniles y algunos ejemplares adultos comienzan a llegar al dormidero de la laguna: un maravilloso espectáculo.

Por unos instantes la luz mejora. Alan, el creador de Renzo, al parecer experto fotògrafò- explica que la llaman “la horà mágica” y que esas condiciones duran alrededor de treinta minutos. Aprovechamos, gozamos del espectàculo de las garzas brujas ocupando sus lugares en el dormidero; de algunas garzas blancas volando; de alguna que otra gallineta comùn que sale de su refugio a procurarse el alimento en el crepúsculo; de grandes bandadas de gaviotas llegando, que motivaron la pregunta de Alicia: “hacia donde van’”; de un piojito gris; del dìa, màs gris que el piojito, hùmedo pero sugestivo y de las memorables galletas de grasa provistas por Virginia.

Ligamos una advertencia de uno de los guardaparques por usar flash a esa hora y nos dirigimos hacia la salida. Baldomero Fernàndez Moreno nos despide en la voz de otro de los guardaparques, tal como contò Maryluz y nos vamos.

Habrà encontrado Renzo, perdon: ALAN, lo que venìa a buscar: material para su película, una historia de amor entre Renzo, “el avistador de aves” y la bailarina ( para nosostros Paloma). En todo caso encontrò un grupo de avistadores intermedios y principiantes (como èl mismo) que lo recibiò como generalmente un avistador recibe a otro: con buena onda y ganas de compartir momentos y experiencias.

En fin, no nos hagamos la película, dejemos que la haga Alan y nos avise cuàndo y dònde tenemos que ir a verla.

Claudia y Tito Di Mauro

Mayo de 2010